Cultura
“La prensa con sangre entra”: El inquisidor
"La prensa con sangre entra", frase con la que Mauricio Navas y Andrés Valencia le dan la bienvenida al futuro, utilizando como lienzo los celulares y un buen libreto. Se trata de El Inquisidor, una serie tipo crónica roja y que utiliza como base el periodismo para el desarrollo de la historia. Su primer capítulo fue presentado en el quinto congreso de SmartFilms.
Sangre, poesía, misterio y corrupción son las pinceladas que se van dibujando en esta nueva propuesta cinematográfica, las cuales han llegado a cada tableta, computadora y celular de las personas que son amantes a este tipo de historias.
Por lo tanto, estas piezas se convierten en manjares para los productores, directores, lingüísticos y comunicadores, dado que, cada parte de la serie está conformada por elementos significativos para cada disciplina mencionada anteriormente.

Imagen tomada de HelloMoto
Factores que Harvey Quiñones Murcia, semiólogo y lingüístico de la Universidad Nacional, con especialización en televisión y maestría en comunicación, entendió. "Las nuevas narrativas que están surgiendo a partir de la democratización de las tecnologías permiten que la gente no solo se acerque a las nuevas formas de producción, si no también, que puedan expresar otras maneras de comprender su vida cotidiana", expresó. Pues para él, todo esto permite que los relatos audiovisuales se conviertan en "un eje fundamental de las sociedades contemporáneas".
Ahora, el reto es pensar en estrategias de cómo se puede contar algo, ya sea un problema ambiental; como lo es el Amazonas, hasta una crónica de un asesino serial de mujeres. Estrategias que las academias deben empezar a clarificar
Como es bien sabido, "los cambios que han traído las tecnologías en contextos de información y comunicación", como expresa el profesional en semiótica, son amplias, trayendo consigo una transformación social y de pensamiento crítico, construyendo así una respuesta inmediata en los espectadores. Estas tácticas deben pensarse para tener productos tan ricos en escenas e información como lo fue El Inquisidor.
Esto hace que obedezcan, como lo indicó Harvey Murcia, "nuevas formas de contar, a nuevas formas de interactuar y a nuevas formas de compartir". Desde este cuadro, las universidades deben asumir "la producción audiovisual como un eje constitutivo de su enseñanza y aprendizaje".

Imagen tomada de HelloMoto
Son elementos que El inquisidor posee en cada uno de sus capítulos. Ya que su mensaje de signos y gramática se ve reflejado en cada línea de diálogo, en cada asesinato y en cada noticia publicada. Pero, ¿cómo se está reinventando el lenguaje semiótico y lingüístico dentro de estos lienzos narrativos?
Según Harvey, "los cambios que traen consigo las nuevas tecnologías dentro de este cuadro descriptivo empiezan desde los escenarios de producción, los ejes de centralidad y de esta manera es como se consume y comparte el audiovisual".

Harvey Quiñones Murcia, semiólogo y lingüístico de la Universidad Nacional, con especialización en televisión y maestría en comunicación.
Puntos que son fundamentales, ya que, la sociedad viene acostumbrada a pensar en "un modelo donde un poco compartían a muchos y ahora nos damos cuenta que muchos comparten a muchos y que pocos siguen compartiendo a muchos". En estas formas de producción aparecen nuevos escenarios de consumo que tienen que ver con "la participación, con la misma producción de los contenidos y de cómo se están distribuyendo estas nuevas narrativas dentro del eje eco sistemático audiovisual contemporáneo".
Cabe aclarar que esta nueva propuesta audiovisual tiene sus retos. Entre esas, los pro y los contras que puede tener al momento de grabar desde un celular y no con una cámara profesional, aunque para el profesional en televisión Harvey Murcia, estas no existen. Ya que, hay empresas las cuales se dedican a la producción de lentes, aplicaciones de edición y demás herramientas para celulares, todo con el objetivo de hacerlo más fácil. Igualmente, asegura que el verdadero reto se fija sobre "los contenidos y la relación del contenido con los usuarios y consumidores".
Finalmente, en El inquisidor, la frase: "la verdad no es más que una mentira bien contada", es muy relevante dentro de sus lenguajes noticiosos. Pues esta, en muchos casos, es la que ha determinado qué si y qué no se publica en el periódico, y al mismo tiempo se toma como una crítica a los mas media.
Esta expresión se vuelve relevante si la pasamos a una sociedad que esta mutando a diario, donde lo que se pensaba como bien propio se vuelve bien común y donde el derecho a la libre expresión e información se vuele importante, es decir, si se trasladara al ahora.
Harvey Murcia entiende esto como "una relación que se tiene desde el espectador hacia la realidad", produciendo consigo preguntas de "cómo las sociedades, cómo los consumidores deben asumir esos contenidos desde las redes sociales, desde positivos audiovisuales, para que puedan comprender qué tan cierto es o no" Esto solo se puede lograr con audiencias bien informadas y con altas competencias de producción audiovisual.
El inquisidor, una serie rica en todos los aspectos audiovisuales que pueden existir, aceptando retos para poder llegar a una audiencia clara y veraz. Llevando un mensaje de cambio y al mismo tiempo crítico. Plasmando consigo una frase en cada hoja del periódico impreso: "la prensa con sangre entra", expresión la cual se puede tomar desde una posición subjetiva, desde el miedo, de cómo el temor funciona desde lo narrativo, pero también cómo se ha "evidenciado esa fortaleza que tiene el periodismo frente a evidenciar los fenómenos y las problemáticas sociales, más allá de las dudas y los temores que se tienen que enfrentar" una sociedad mutable.
Cultura
"Entre más sangre, violencia y sexo tengan, van a ser más leídas": Mauricio Navas
Imagen tomada de MauricioNavasTolero.com
El inquisidor, serie que nace en cabeza de Gustavo Salcedo y, que, con ayuda de Mauricio Navas, le fueron dando forma. Idea que fue pensada "hace muchos años", como expresó el escritor de televisión, y la cual fue llevada por muchas productoras para darle inicio a la materialización de este nuevo concepto.
Esta búsqueda insaciable terminó gracias a una productora que entendió la visión. Valencia Producciones y con apoyo de SmartFilms y RTVC, le dieron comienzo a esta propuesta recién salida del estudio.
El resultado de dicho proyecto se ve plasmado en 6 capítulos, cada uno de 20 minutos aproximadamente, llenos de periodismo, critica, sangre, amor y poemas. Sin embargo, el trasfondo de esta historia va más allá de cómo fue producida o de cuáles fueron las dificultades para la realización de la misma. El propósito real se va aclarando en cada capítulo, en cada palabra que dice el director del periódico o de cada pista que deja el asesino.
Imagenes toamdas de El Inqusidor, 15minutos.co y Revista ALÓ
"Toda la serie es una opinión sobre el manejo que se le esta dando en la actualidad a la información", expresó Mauricio Navas. Algo que caracteriza al thriller es su frase particular, "La prensa con sangre entra", la que, según él, se puede tomar como una crítica directa a la agenda mediática. Ya que, "los periodistas saben que las noticias entre mas sangre, violencia y sexo tengan van a ser más leídas" y que, para muchos medios de comunicación, esta es su forma de seguir existiendo, tomando consigo una noticia como un producto de venta morboso.
Colocando en la mesa un juicio directo de como se está haciendo la respectiva curaduría de las noticias. Produciendo consigo un fenómeno muy particular y la cual se delimita en una frase crítica, también relevante para la serie, "la verdad no es más que una mentira bien contada". Esto toma más fuerza en el la actualidad, en una sociedad donde no se piden mentiras bien contadas, sino, noticias veraces. "Los medios de comunicación, hoy en día, los formales y los informales, no están ocupados de la verdad, están ocupados en llamar la atención", expresa el escritor.

Todo lo anterior hace que se plasme un cuadro de incertidumbre de lo que es verdad o no. Difuminándose consigo, en la sociedad, ese periodista ético, con la moral alta y defendiendo la verdad, ante todo. No creando noticias amarillistas, sino veraces y que informen de una manera correcta.
Esto se ve en El Inquisidor. Dos caras se van trazando en un lienzo narrativo. Uno va por la supervivencia del periódico, haciendo lo que sea para que este surja entre una sociedad de inmediatez y el otro, siendo el contrapoder para todo, específicamente para la política.
"El periodismo siempre debe estar en contra del poder, el periodismo que esta con el poder, es inútil, perverso e incestuoso. Y si no lo está, al menos que este vigilándolo", expresa con seguridad Mauricio Navas.
Finalmente, todo este objetivo se entiende por una palabra: cuestionamiento. Los escritores y productores quieren que la serie sobrepase lo habitual, aunque es claro que el disfrute sea uno de sus principales puntos, la crítica, las preguntas y el cuestionamiento también debe ser factor principal para la audiencia.

Imagen tomada de señal Colombia





